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Reportaje Central

El segundo semestre del 2008 se inició un nuevo período de crisis en la economía mundial, cuyo origen radica en excesivos préstamos hipotecarios que terminaron por derribar a dos de los más grandes bancos estadounidenses.

Lo anterior, sumado a los malos resultados de otras entidades bancarias provocaron el desplome de las bolsas de comercio del mundo, lo que obligó a los países a adoptar diversos planes de contingencia.

Dado que Chile posee una economía globalizada, no está ajeno a este escenario mundial. No obstante lo anterior, destacados economistas sostuvieron por varios meses la teoría de que las repercusiones en nuestro país serían menores que en el resto del mundo.

El ministro de Economía Hugo Lavados, insistió que en Chile no hay crisis económica, sino un escenario bursátil complejo, para lo cual, y en conjunto con el Ministro de Hacienda Andrés Velasco, anunciaron una serie de medidas para inyectar liquidez al mercado financiero; facilitar el acceso al crédito a exportadores y empresas de menor tamaño, financiamiento para capital de trabajo y factoring, y apoyo a la Corfo a través de tasas y garantías preferentes con un amplio rango de acceso.

Pese a la señal de confianza entregada por las autoridades, los pronósticos apuntan a una crisis financiera extendida, por lo que pequeños y medianos empresarios se encuentran preocupados por los efectos negativos que pudiesen presentarse durante el primer semestre de este año.

La tendencia natural es asociar crisis con el fin de proyectos, término de trabajo, escasez de negocios, entre otros, empujando a personas y empresas a verse a sí mismos en forma negativa, cerrando la posibilidad de tomar las herramientas para hacer frente a este difícil momento, lo que se traduce en una baja en la productividad laboral y un constante estado alarmista frente a la posibilidad de despidos masivos o disminución de sueldos y/o honorarios.

Lamentablemente, también coexiste la realidad de que los costos de producción se han elevado y el consumo se deteriora por lo que ya se está viendo un notable aumento en los despidos, transformándose en una profecía autocumplida.

Hay otros empresarios que, contando con mayores espaldas financieras, han desarrollado diversas estrategias de reducción de costos, mantener su cartera de clientes, invertir, o educar a sus empleados en temas de endeudamiento.

¿Crisis u Oportunidad?

Muchas veces las crisis pueden ser grandes oportunidades de crecimiento, empleo y desarrollo si se observa detenidamente en lugar de cruzarse de brazos a esperar que la economía se recupere.

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CHILENOS EN TIEMPOS DE CRISIS
  • La crisis financiera mundial trae consigo fuertes repercuciones económicas en nuestro país, los cierres de los mercados asiáticos a los productos, la incertidumbre de las bolsas y el alza de los costos de producción y la creciente cesantía, generan temor e incertidumbre entre las empresas y trabajadores.
  • Hasta hace pocos meses nuestro Gobierno manifestaba que estaríamos blindados para hacer frente a esta crisis. Sin embargo, hoy se reconoce que el desafío es mayor y que el crecimiento del año 2009 será precario. Para algunos emprendedores este escenario implica oportunidad y para otros una alarma. Algunas Pymes nos entregan sus experiencias.

Desde la creatividad privada existen muchas estrategias para innovar y así aportar a que la economía se reactive lo más pronto posible.

A lo largo de nuestra historia nos hemos visto afectado por crisis que repercutieron fuertemente en nuestra economía, sin embargo el país ha logrado salir adelante. Cada una de ellas resultaron ser oportunidades de establecer leyes y políticas públicas que nos han permitido hacer frente a nuevas amenazas.

Entre 1981 y 1985 América Latina sufrió una de sus crisis económicás más profundas y prolongadas desde la Gran Depresión de los años 30, debido al deterioro de los términos de intercambio y al sobreendeudamiento externo, lo que trajo consigo una fuerte caída en el crecimiento del producto interno bruto y una reducción de la actividad económica global.

En Chile el consumo producido por la bonanza de años anteriores llegó a su fin, ya que el modelo económico empezó a resentirse producto de los factores internacionales y el lza del petróleo acordada por la OPEP en 1980. Los créditos bancarios se suspendieron, se elevaron las tasas de interés, cayeron los precios de las materias primas y empresas se vieron empujadas a la quiebra.

El panorama era desalentador y se procedió a la devaluación del peso, perjudicando a todos aquellos que habían adquirido deuda en dólares. El desempleo alcanzó el 18% y la inflación llegó al 9,5%. Sin embargo el país fue capaz de repuntar y modificar las cifras negativas. Durante este mismo período nacen los actuales grandes grupos económicos.

 

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Para algunos las crisis, como la que afecta actualmente a la economía mundial, traen consigo importantes posibilidades de negocios y de reinvenciones, un primerpaso es ser prudente incentivando el ahorro y restringendo el gasto sin caer en el pánico o la sobreexageración, para luego tomar el riesgo.